Reconozco que
Amsterdam me ha parecido una ciudad fascinante, me ha gustado mucho más de lo que esperaba. La ciudad es mucho más que bicicletas y canales, los dos elementos más obvios que nos llaman la atención.
La proverbial tolerancia de la ciudad se manifiesta en muchos aspectos, incluso históricamente, cuando la religión protestante era predominante (como ahora) permitían el culto católico siempre que no se hiciese de manera llamativa. Es decir, las autoridades hacían la vista gorda si las actividades religiosas se hacían en privado. Una muestra de ello es la
curiosa iglesia que hay en el ático de una casa. La tercera casa de la fotografía, con tres ventanucos negros oculta en su interior una iglesia católica.
La mayoría de iglesias son protestantes, como la imponente
Oude Kerk, una gran basílica gótica en pleno centro del Barrio Rojo, rodeado de escaparates de prostitutas. Algo impensable en otras latitudes, ¿verdad?.
En el centro de la ciudad encontramos el
Koninklijk Paleis que funciona como ayuntamiento.
Cerca de la
plaza Dam encontramos el
Begijnhof construido en 1346 para la comunidad de
beguinas de
Amsterdam. En ella encontramos
Het Houten Huis, una casa de madera que presume de ser la más antinua de Amsterdam. Data de 1420. Es una de las únicas dos casas con fachada de madera de la ciudad ya que fueron prohibidas en 1521 tras una serie de incendios. Las demás casas del
Begijnhof no se construyeron hasta después del siglo XVI.
Los canales hacen que la ciudad tenga un aspecto único. Sobre los canales se elevan casas señoriales del siglo XVI con hastiales decorados.
En la zona de los museos encontramos el
Rijksmuseum que alberga una de las mejores colecciones de pintura de toda Europa.
Cerca del
Rijksmuseum se encuentra el museo Van Gogh y el
Concertgebouw, una de las salas de conciertos con mejor acústica en todo el mundo.
De aspecto parecido al edifico del
Rijks es la
Centraal Station. Dado que el terreno de Amsterdam es pantanoso, las edificaciones se hacen sobre pilotes de madera, más modernamente de hormigón. La Estación Central está levantada sobre 8000 pilotes de madera. Llama la atención la veleta que se encuentra en una de las dos torres.
De las antiguas puertas de la ciudad sólo se conserva una, que en la actualidad es un café.
Otro de los museos más visitados de la ciudad es el de la casa donde estuvieron escondidos
Ana Frank y su familia. El
museo acoge una colección de fotografías familiares y de facsímiles del famoso diario, así como información sobre la deportación de judios en los Países Bajos.
El
Magere Brug es el puente más conocido de los 1400 que atraviesan los canales de la ciudad. Tiene la estructura tradicional de los puentes levadizos locales.
Para terminar una vista de la ciudad desde uno de los barcos que atraviesan los canales y una vista del atardecer. Si te han gustado las fotos, déjame un comentario por favor. ;-)